Disponible en Max.
Reparto: Jack O’ Connell, Gwilym Lee, Theo Barklem-Biggs, Sofia Boutella, Connor Swindells, Jack Barton, Dominic West.
En 2022 pasando algo desaparecida se estrenaba una estupenda serie bélica con elementos de acción y aventuras con aroma a “ Doce del patíbulo “ y “ Malditos bastardos” y un estilo visual que recuerda a las películas de Guy Ritchie, basada a pesar de las sorprendentes situaciones bélicas que viven sus protagonistas, en hechos reales. En su primera parte la acción sucedía en Egipto en 1941, cuando las tropas nazis e italianas están ganando la guerra también en el Norte de Africa, los ingleses temen perder el control del Mediterráneo que podría suponer perder definitivas la guerra. Tres indisciplinados y pendencieros militares deciden formar un reducido grupo de soldados que ataque la retaguardia de sus rivales en plan comando y así ayudar a frenar el avance nazi hacia El Cairo. En esta segunda temporada, expulsados ya los nazis del Norte de África, los aliados desembarcan en Italia y el grupo de soldados ahora liderados por Paddy Maine ( un impresionante Jack O’ Connell ) protagonizarán arriesgadas misiones contra los alemanes y se prepararán para ayudar al éxito del futuro desembarco en Normandía.
Impulsada como su predecesora por el responsable de “ Peaky blinders “ y con el sello de calidad que siempre da la BBC británica, uno de los principales fuertes de la serie es el carisma de protagonista, un estupendo personaje rebelde, nihilista, camorrista y alérgico a la autoridad como Paddy Maine ( O’Connell ) cuya falta de remordimientos en la primera parte al matar nazis era igual de intenso que inconformismo y una valentía en el combate irresponsable y casi suicida. Ahora le toca a él liderar a los soldados valientes y a veces casi no humanos del SAS. Su mayor grado de responsabilidad con respecto a sus hombres en relación a su papel más secundario en la temporada anterior, hace que el personaje de Maine sea más complejo y lleno de matices y brilla en numerosos diálogos muy bien interpretados por el protagonista.
La recreación es muy fiel a la época y a los acontecimientos históricos que cuenta ( uno de los mejores momentos de la temporada es la aparición del mariscal Montgomery ) y su aire macarra, inconformista y gamberro, hizo que lograse el aplauso del público y haya permitido una segunda temporada, muy superior en profundidad dramática, puesta en escena y en medios técnicos respecto a su primera entrega, dejando abierta una futura tercera parte que promete estar igualmente un magnífico nivel técnico y dramático. De nuevo su banda sonora de temas rockeros como “ AC DC” es espléndida.
A nivel dramático los personajes están mejor escritos y hasta algunos más secundarios tienen estupendas líneas de guión y momentos de lucimientos para sus intérpretes ( como el interpretado por Theo Barklem-Biggs ) y aparece en esas máquinas de matar que desprecian los riesgos ( parecen querer que los maten ) los remordimientos y las dudas por la brutalidad de la guerra y eso los humaniza. Por esa la nueva temporada es superior y las expectativas respecto de la tercera son altas.
Pocas pegas se le puede poner a la serie, quizá que se nos haga corta al ser “ sólo “ seis episodios , que la trama protagonizada por David Stirling en prisión no aporte nada a la historia principal y que sus escenas supongan una interrupción aburrida de la acción.
Lo mejor : Unas estupendas interpretaciones de actores “ de carácter “, unos personajes muy bien escritos y que recuerda mucho a las películas de acción ambientadas en la Segunda Guerra Mundial como “ Los cañones del Navarone” , “ Doce del patíbulo” o “ Ataque al René blindado” .
Lo peor: La trama de Stirling en la prisión es aburrida e innecesaria.