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Dirección: Ridley Scott.
Reparto: Paul Mescal, Denzel Washington, Pedro Pascal, Connie Nielsen.
reboots” era un caramelo demasiado apetitoso no retomar ese universo ( como ya se ha hecho con films aún más míticos como “ Blade runner” o la saga de Indiana Jones ) El riesgo: estropear el recuerdo de la primera parte y limitarse a imitar o repetir los logros de esta. Afortunadamente eso no ha sucedido.
La acción transcurre 16 años después de la primera parte cuando reinan en la Roma imperial dos sádicos hermanos ( ambos realmente reinaron conjuntamente ) y vuelve victorioso a Roma el general Acacio ( Pascal ) y como esclavo de éste un joven que es el hijo de Máximo ( Russell Crowe ) al que recluta un maquiavélico personaje ( Washington ) para entrenarlo como gladiador. Scott es poco riguroso con la historia y cae en algunos anacronismos, además de alterar algunos personajes históricos reales como los de Macrino y los dos hermanos emperadores. Ello se debe a que al director lo que le importa es fundamentalmente dar espectáculo y en ese sentido, la película es más espectacular que la primera y también más sangrienta.
En cuanto a su reparto, Mescal aunque carece del carisma de Russell Crowe, cumple de sobra, otorgando a su personaje el carácter y fuerza que requiere, pero es eclipsado por un gran Denzel Washington que se nota que se lo pasa pipa con su traicionero y arribista Macrino, hasta el punto de que se habló tanto tiempo del actor como uno de los favoritos para las nominaciones a los Oscars. Junto a los dos máximos protagonistas, el resto de personajes están más desdibujados, ya que el de Pedro Pascal ( Acacio ) tiene poco metraje y es una pena, porque el actor de origen chileno siempre es una garantía de calidad y Connie Nielsen ( bellísima ) tiene unos diálogos demasiado teatrales y poco creíbles y la evolución tan rápida de la relación de su personaje con su hijo, no está bien desarrollada.
Se agradece que al igual que la primera parte, la recreación de la época ( los vestuarios, decorados, etc ) salvo algunas excepciones sea muy cuidada y que se haya tratado de evitar al máximo los efectos de CGI, apostando por una ambientación más al estilo del cine clásico que al de algunas superproducciones actuales que prefieren recrear escenarios y movimientos de masas, tirando más del ordenador que de decorados o de extras.
En resumen, una película que cumple con su función de entretener sin más ( a ello contribuye una duración comedida para los tiempos que corren ) con un acertado ritmo que acredita la capacidad de Scott como magnífico narrador y con una labor de su reparto más que solvente. Estamos por ello ante una secuela inferior a su predecesora, con defectos sí, pero muy bien dirigida e interpretada.
Lo mejor: El juguetón y excelente trabajo de Denzel Washington, su puesta en escena y la capacidad de Scott como narrador. La impresionante batalla inicial. No se abusa del CGI ( salvo con los horribles monos )
Lo peor: El personaje de Pascal está muy desaprovechado. Su trama política es inverosímil. La relación entre madre e hijo evoluciona demasiado rápido y no es creíble. Varios patinazos históricos.

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