domingo, 22 de febrero de 2026

Joyas, Del Cine ( 4 ): “ Topaz” ( 1969 )

 Disponible en Filmin.

 Director: Alfred Hitchcock.

 Interpretación: Frederic Stafford, John Forsythe, Karin Dor, John Vernon, Dany Robin


   Una de las películas menos apreciadas tradicionalmente de la carrera de Hitchcock, como ocurre con otras películas de la etapa final de su carrera que arranca con “Marnie, la ladrona” en las que el éxito de público y crítica dejó de acompañarle y como le sucedió a otros grandes cineastas de su generación ( Billy Wilder, Howard Hawks y otros ) sus últimas películas parecieron no encajar en los nuevos aires del cine de los 60 y 70 y en los gustos del público de la época. No obstante, en los últimos años, “Topaz” ha sido reivindicada como una película sobresaliente en la carrera del cineasta británico.


  Una de las claves quizás del poco éxito de la película son sus personajes centrales masculinos que resultan grises y con poco carisma, con los que no es fácil que pueda identificarse el espectador y que incluso tienen un comportamiento que no difiere de los teóricos malos de la película. El director eligió a actores (John Forsythe y Stafford) poco conocidos y poco expresivos, que pueden resultar casi antipáticos al espectador, y cuyas acciones conducen a la muerte o al peligro a amantes, familiares o amigos (como ocurre con Juanita - Dor- o el yerno de André- Stafford-). Los dos personajes más interesantes y no por ello dejan de ser despreciables son precisamente los malvados: un amoral, traicionero y manipulador Míchel Piccoli y sobre todo un gran John Vernon, que al descubrir la traición de la mujer que ama (y que ama a otro hombre) prefiere matarla antes que otros la torturada.

   La película tiene cuatro partes muy definidas. El arranque que narra sin prácticamente diálogos de modo muy preciso como un reloj suizo el abandono de un alto cargo del KGB desde Copenhague a los EEUU. Una segunda parte en Nueva York en la que un espía debe obtener unos documentos secretos de unos dirigentes cubanos. A continuación (en el mejor y más grabado de los segmentos de la película) la acción se traslada a Cuba y los últimos minutos transcurren en París siendo esta la parte más floja de la película. En una época en que el cine de espías estaba de moda, el director británico como ya hizo en su anterior y fallida película “Cortina rasgada” se apuntó a ese tipo de películas, aunque con una visión amarga, escéptica y desmitificadora lejos de James Bond. Aunque la película tiene un tono anticomunista, al director de “Los pájaros” retrata a unos espías funcionales, fríos y sin escrúpulos que no parecen mejores que sus antagonistas cubanos y soviéticos y más que hacer un film propagandístico típico de la guerra fría, a Hitchcock le interesa más las relaciones personales de los personajes que la propia trama.


     Aunque la trama de espionaje vertebra la película, son dos triángulos amorosos de engaños y traición los que dan a la cinta sus mejores momentos dramáticos e interpretativos. Por un lado el formado por el revolucionario Parra (Vernon) la espía cubana (Dor) viuda de un héroe de la revolución y un espía francés (Stafford) de consecuencias trágicas y otro más sorprendente que será mejor no revelar por no hacer spoilers. El desgarrador desenlace del trío “cubano” da lugar a la escena más famosa de la película y al momento en donde más brilla el talento del director como narrador de grandes historias de amor. Siendo una película de Hitchcock no falta un mcguffin (el documento cubano sobre armamento) escenas de gran tensión (como el de la huida del espía por las calles de Nueva York o toda la secuencia de la deserción)


  A pesar de sus virtudes, el final de la película es flojo y anticlimático (de hecho Hitchcock rodó varios finales) Da la sensación de que el director no sabe cómo terminar satisfactoriamente la película. La conclusión no deja además buen sabor de boca, porque el realizador parece querer dejar un regusto amargo en el espectador, trasladando el mensaje de que en el mundo de los espías todos son iguales y meras piezas prescindibles de un tablero de ajedrez. 


Lo mejor: La secuencia de la deserción. La parte ambientada en Cuba. Las subtramas amorosas.
Lo peor: Que su poco éxito en su día, la ha hecho una película poco conocida de su director. Un reparto masculino (salvo John Vernon) plano, inexpresivo y frío. 


Las anteriores entregas de esta serie :

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