Disponible en Disney+.
Con Ricardo Gómez, Oscar Jaenada, Carlos Bernardino, Oscar Higares, Pedro Bachura.
Gracias a un oportuno tuit de Arturo Pérez Reverte, me animé a ver esta serie que ha pasado un tanto desapercibida. Con mucho sentido del humor, un tono muy costumbrista (a veces surrealista) y una galería de personajes secundarios (la cuadrilla del maestro) muy berlangianos, la serie pasa volando gracias a su corta duración (6 episodios que en algunos casos no llega a la media hora) su tono sencillo y un guion que te engancha gracias a un episodio inicial adictivo, nos va mostrando a dos personajes muy distintos (hasta opuestos) como son un matador de toros y un opositor que ocasionalmente trabaja como taxista, pueden llegar a entenderse, respetarse y cogerse cariño.
Un joven opositor (estupendo Gómez) que se saca algo de dinero extra como taxista (usando la licencia que le dejó prestada su padre) sustituirá al principio a regañadientes al chofer de un torero (imperial Jaenada) en las últimas corridas de la temporada de toros, al creer el torero que el joven le trae suerte…Además de un guion entretenido y con algún giro argumental, la serie destaca por un magnífico reparto. Junto a su inspirado dúo protagonista, brillan una variopinta y peculiar galería de secundarios (la cuadrilla del torero) Gómez y Jaenada logran una gran química, siendo la interpretación del torero Rafael (que recuerda estéticamente a Morante de la Puebla) magistral (y eso que a Jaenada no le gustan los toros) logrando el actor construir un personaje carismático, magnético y misterioso, de esos que no se olvidan. Entre los secundarios el ex torero Oscar Higares borda el personaje de hermano y representante del torrero y destaca sobre todo un brutal Bernardino (la gran revelación de la serie) como el excesivo y divertido Jero, que se mete desde el inicio al público en el bolsillo con un personaje entrañable y muy auténtico.
En definitiva una serie sencilla, muy bien escrita y magníficamente interpretada, que se ve con agrado de un tirón, que es difícil de encasillar en un género, que llega al corazón del espectador y deja muy buen sabor de boca.
Lo mejor: El gran trabajo de un imponente y magnético Jaenada, su química con Gómez y secundarios entrañables como Bernardino y Bachura. Su mensaje sobre cómo las personas opuestas pueden entenderse.
Lo peor: Que por error y prejuicios muchos no la ven por creer que es una serie sobre toreros. El final quizás no remata bien la serie.
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