Dirigida por Jon M. Chu.
Reparto: Ariana Grande, Cynthia Erivo, Jonathan Bailey, Jeff Goldblum, Michelle Yeoh.
Continuación de la adaptación de un exitoso musical que a su vez se basó en una famosa historia del Mago de Oz, un año después de su primera entrega (en realidad, ambas películas se rodaron como una única entrega) llega la segunda parte de este exuberante y luminoso espectáculo que nos devuelve a la época dorada del género con espléndidas coreografías, decorados de cuento de hadas y lujosos y vistosos vestuarios como si fuese un musical de los años 50 del siglo XX dirigido por Vincente Minelli o Stanley Donen. A pesar del fracaso de intentos recientes de resucitar el musical como género taquillero (por ejemplo la reciente versión de “West side story”) la primera película logró recuperar con éxito los ingredientes del género y el público fue en masa a verla y de momento ante esta secuela ha respondido muy bien.
La película es una continuación directa de la anterior, funcionando ambas como precuela de “El mago de Oz” y nos cuenta como a pesar de los episodios de la primera parte, la amistad de las conocidas como bruja del Este (una pizpireta Ariana Grande) y del Oeste (una enorme Erivo) que se manifestó precisamente en el relato y película de “El mago de Oz” siguen indemne desde que ambas se hicieron amigas cuando estudiaban en la universidad y querían aprender magia… ahora, manipuladas por la mano derecha ( Yeoh )del Mago de Oz ( Goldblum ) se ven obligados a estar de cara a los ciudadanos de Oz enfrentadas en una aparente lucha del bien contra el mal, película ahonda más en temas apuntados en la primera como el respeto al que es diferente, la tolerancia, el valor de la amistad, la difusa línea que a veces separa el bien del mal o la manipulación de la masa para fabricar a un enemigo común.
El mensaje más político puede ser una alegoría que recuerda a la América de Trump y al ascenso de los populismos en las democracias con líderes mesiánicos y la creación de la Bruja “mala” como un enemigo común, la manipulación a través de los medios de comunicación del poder para unir al pueblo en torno al líder frente a ese enemigo que les amenaza y frente al cual se impone la restricción de libertades en aras al bien común. Con una primera mitad algo lenta y con una trama que apenas avanza, su tercio final sin embargo, es mucho más emocionante y emotivo, está mejor narrado y hace que la película mejore notable y coja vuelo.
Erivo y Ariana Grande logran de nueva una excelente química ( las dos escenas de las dos a solas son el
mejor ejemplo ) y ambas están perfectas en sus personajes tanto desde el punto dramático como en los números musicales. Grande está divertida, efervescente y glamurosa con su personaje luminoso pero que también en este segunda parte tiene su lado menos amable y duro, que no obstante debe de interpretar un papel de cara a la opinión pública fingiendo lo que no es y Erivo tiene un personaje más complejo y atormentado, que sufrió inicialmente la burla y el desprecio de sus compañer@s por ser verde (una metáfora del racismo y otro tipo de discriminaciones) y al ser tachada de malvada es excluida de la sociedad y perseguida. Las vicisitudes de la amistad truncada entre ambas serán de nuevo el motor dramático de la película.
Lo peor: Su exceso de duración y una primera mitad más lenta y algo pesada en cuanto a ritmo y guion.
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